
Ayer tuve una conversación que no me la esperaba en absoluto, un tanto surreal. Volviendo de hacer surf con la furgoneta a la salida de la autopista un control de la ertzaintza (los de la boina y jersey rojo para los que sois de fuera del País Vasco). Dos agentes, uno mayorcete y otro de treinta y tantos me indican que aparque en el arcén. El más joven se ocupa de mi y el mayor del coche de atrás. La conversación va algo tal que:
- Buenas esto es un control de documentación y alcoholemia.
-Vale.
- Me muestra el carnet de conducir e impuesto de circulación?
- Sí, ahora mismo.
- De donde viene usted? (mientras busco los papeles mira de reojo a las tablas que llevo atrás).
- De Laredo.
- Hoy daba 2.1.
- Cómo? Qué? No le entiendo agente?
- Que hoy el parte marcaba 2.1 metros, Laredo habrá estado un poco justito.
- Si, la verdad que si, medio metro a tres cuartos, antes había mirado en Berria pero no me metí.
Entre tanto continua ojeando los papeles.
- Este documento le caduca en diciembre. Me imagino que Berria estaría tocado de viento.
- Si, a veces es un poco traicionera esa playa. Surfeas entonces?
- Si desde los 14 y ahora tengo 36. Voy mucho por las playas de Vizcaya y Cantabria. El otro día me dí una sesión muy buena en Ajo. Ando a ver si me pillo una furgoneta como esta.
- Esta esta un poco destartalada pero hace su función.
- El miércoles da bueno, no?.
- Si creo que el miércoles y viernes entra mar.
Acaba el otro ertzaintza con su coche, y pregunta si no me va a hacer soplar para el control de alcoholemia. No, el conductor no muestra síntomas de embriaguez alguno contesta (si de haber surfeado, con los ojos algo rojos y cansados por el madrugón).
- Bueno puede usted circular ya, muchas gracias.
- Hasta luego, a ver si nos vemos algún día por ahí.
- Seguro.
La verdad que lo último que me imaginaba en un control era un ertzaintza surfista. Dos conclusiones. Una, que surfers hay en todos los gremios de la vida (no sólo vagos, hippies o pros, como estereotipan los no surfers) y dos, la innata e irresistible tendencia a querer hablar de olas y surf con otros surfistas (aunque sea en horas de trabajo y de uniforme!).