miércoles, 3 de agosto de 2011

CARTELES HAWAIANOS

Aquí dejo unas fotos de carteles, señales y logotipos que me encontré en mi último viaje por Oahu. No se porque pero en Hawái parece que hay carteles por todas partes.




Este es uno de los más comunes, para prevenir que algún turista despistado se meta en Pipeline o Sunset a darse unos largos.




Grafiti sobre pared a pie de playa dedicado al surfista hawaiano Sion Milosky recientemente ahogado en Mavericks



"No se acerque a la foca monje"!!! Curioso cartel, pero tenía su razón, pues había una foca monje de 500 kilos al lado retozando en la arena (y yo todo despistado mirando al mar casi paso por encima).




Papelera de Pipeline con pegata local.



Parking de Pipeline, con aparcamiento de Jeff Johnson, no estoy seguro pero creo que Jeff podría ser el padre de Jack Johnson (el cantante) y esta sería una placa conmemorativa ya que Jeff murió el año pasado.





Waikula bakery en Haleiwa, con sus tablones de madera adornando. Estilo muy surfer y hippy . Si te apetece un sandwich orgánico y un buen zumo de frutas tropicales ecológicas después del baño, este es el lugar.





Artista en el mercadillo del domingo de Haleiwa, atención a la foto del cartelito de la izquierda donde esta el artista en cuestión pintando un cuadro encima de su SUP!





Cerveza "tablonera". También había cerveza de marca Pipeline, Sunset, etc. Hawái es surf y marketing del surf.




Justo acabando el North Shore en dirección al oeste de la isla hay un montón de granjas aquíferas de gambas, y un restaurante o trailer de comida rápida al lado para servirlos recien sacados del charco.





Algunos tienen suerte, este cartelito de la casa de la playa en Rocky Point. Abrir la puerta y ya estás en el agua casi.



Cartel mostrando las corrientes predominantes y peligros en los cuatro spots más conocidos del North Shore.




Popular logo de Haleiwa, presente en la mitad de las camisetas que se venden en este pueblo surfero y donde se encuentran casi todas las tiendas de surf del North Shore, que son un buen puñado.



Preciosa tabla de Dick Brewer con su logotipo floral. Una obra de arte.



Tabloide informátivo (creo que lo ví en Waimea Bay) sobre algunas de las formas de vida marina que se pueden ver alrededor de la isla, incluyendo ballenas, tortugas, focas y peces tropicales. Un lujo de fauna.




Poster en las calles de Honolulu de la época "dorada" de la cinematografía de Elvis donde se dedicaba a tocar el ukelele y encandilar a las bellezas hawaianas que se le ponían a tiro.




Hasta el honorable Duke Kahanamoku tiene una señal delante. Esta vez para indicar las horas en las que hay que pagar por aparcar en la zona!


Hasta otra, SF.

domingo, 31 de julio de 2011

40 DIAS

O más. Ya he perdido la cuenta de la última vez que surfeé. Mucho trabajo y las desgracias familiares me han tenido alejado de las olas. ¿Por qué es que cuando las cosas no van bien el mar se aleja de mi vida? Lo peor que la mayoría de este tiempo no he tenido ni siquiera ganas de enfundarme el traje y saltar al agua.

Me pasó también la primera vez cuando me enteré de que mi madre le habían diagnosticado un melanoma maligno. Estuve una semana sin entrar al mar aún con buenas olas, hasta que finalmente me auto forcé a darme un baño porque había un mar de fondo excelente. A pesar de las olazas, me encontraba completamente a disgusto en el agua, no podía olvidarme de las malas noticias, tras menos de una hora en el agua decidí salirme.

Normalmente el surf me relaja y me hace olvidar los problemas, pero hay veces que el alma está tan alborotada que ni siquiera el mar puede calmarla. Como un maretón desfasado con olas enormes destrozando todo los que se pone delante, imposible de domar, solo cabe esperar que el temporal amaine con el tiempo y saber que el sol acabará despertando algún día para iluminar un mar ordenado y en calma.



Espero que ese mar glassy llegue pronto y pueda entrar de nuevo al agua con ganas renovadas de “correr” olas. Y de quedarme cerca del mar y todas las cosas buenas de la vida.

SF.

sábado, 23 de julio de 2011

IN MEMORIAM



Tras tiempo batallando contra un cáncer inmisericorde ayer se fue mi preciosa madre.

Todo tiene un final. Hasta la ola más perfecta que haya jamás atravesado el océano entero acaba rompiendo contra el fondo y disipándose sobre la arena.

Sin embargo el recuerdo de su fuerza, nobleza y belleza quedará grabado en mi memoria y alma para siempre.

Amen.

SF

martes, 5 de julio de 2011

EN HAWAI Y SIN OLAS...

A la vuelta de Micronesia, pasé otro día en Hawái, esta vez evitando Waikiki y tirando para la costa norte. Día sin olas (también en sur de la isla) me dediqué a ver tiendas de surf, pasear por la playa y visitar el East side de la Oahu.

Qué diferente se ve el North Shore sin olas. Las playas prácticamente vacías, sin bullicio en la cafetería de Sunset. El parking de Pipeline vacío, solo los pájaros y alguna gallina picoteando la hierba. Aproveché para bucear por el reef de Pipeline. Una matriz de arrecife rocoso con canales de arena cruzando a intervalos. Viendo la irregularidad del reef, con rocas sobresaliendo como dagas y huecos irregulares donde se podría enganchar una pierna o brazo con facilidad uno se da cuenta de porque es tan peligrosa esa ola. Es una lotería cuando uno cae dos metros a una ola hercúlea como esta donde cubre medio metro. Si tienes suerte caes en el canal de arena y te libras de una buena. Si la diosa fortuna no está de tu parte puedes acabar empalado en algunas de esas rocas salientes cual pincho moruno.






Este viaje al Pacífico olísticamente hablando ha sido casi nulo, pero he tenido la oportunidad de conocer lugares y gentes que ni sabía existían. Como suelen decir lo importante no es el objetivo sino el viaje que te lleva a él.

De momento el viaje me lleva hacia casa, eso si me puedo montar en el avión aquí en París pues hay overbooking y estoy en la lista de espera. Ya os contaré.

Hasta la próxima, SF.

P.D. Me he tenido que quedar en Paris, mañana cogeré otro vuelo.

P-PASS



Es como se conoce en el mundo del surf a Palikir Pass, una de las bocas de paso por donde salen los barcos del atolón de coral que rodea a la isla de Pohnpei (Micronesia). También es donde rompe la mejor ola de esta zona del Pacífico. Un señor derechón que necesita un buen swell de mucho mar y eso solo ocurre en invierno, un poco como nos pasa a nosotros con Mundaka, Rodiles y otras olas un poco resguardadas.

Para llegar hasta el arrecife hace falta una lancha motora para pasar los manglares y la laguna que se encuentra en su interior. La mejor forma de ir por allí (durante la temporada alta) es arrimarse al Club de Surf de Pohnpei. Yo me acerqué a ver estarían dispuestos a alquilarme una tabla y a llevarme a la ola. Allí estaba la lancha aparcada. Lo que no sabía es que el campamento estaba cerrado durante el verano, la señora del chiringuito de al lado me dijo que hasta septiembre no estaría abierto, “no wave no business” me dijo. Así que me quede con las ganas.




Está claro que hay que seguir al invierno, lo del Endless Summer es una falacia. Desde ahora si tengo la elección de hacer estos viajes “de trabajo”, intentaré que concuerden mejor con las temporadas de oleaje más propicias. Es una pena venir tan lejos para no catar las mieles de unas olas de tal calidad.

Os dejo un enlace a una serie de videos que muestran la potencia de esta ola cuando entra un buen maretón. El fotógrafo Ted Grambeau con más de 25 años de experiencia dijo que nunca había tendido un día de surf tan bueno como el que pasó en P-Pass con Shane Dorian la pasada temporada. Pensándolo bien seguramente mi jefe y mi mujer agradecerán que no haya aparecido por allí en pleno swell de 8 pies pues no creo que hubiese vuelto de una pieza con esas olazas ultra huecas y las cabezas de arrecife asomando en la superficie!


http://creativedestruction.tv/_webapp_797433/Hindsight_-_Part_One


Saludos, SF.

domingo, 26 de junio de 2011

WAIKIKI DOS Y NO MÁS

Voy en el avión de camino al atolón de Majuro (Islas Marshall) tras pasar medio día en Hawaii, en Honolulu de nuevo. Si has estado alguna vez en Benidorm en pleno mes de agosto se puede decir que casi has estado en Waikiki, excepto por las olas y que no hay sangría. La otra vez que estuve los picos estaban cargaditos, pero ayer estaban a rebosar y eso que había medio metro.
Como no tenía nada mejor que hacer me decidí a alquilar un tablón en el puesto de los beach boys hawaianos, los sucesores del mítico Canoe Club de Duke. Me debieron ver cara de pardillo y me endosaron un tablón que parecía un SUP sin remo, 12 pies y completamente lleno de agua por dentro, me las vi canutas para llevar ese transatlántico al agua ¡y eso que estaba a 15 metros de la orilla! No sabía ni donde colocarme cuando la remaba viendo la punta allá a lo lejos y los brazos prácticamente no me daban para remar de tanto que tenía que abrirlos. Eso sí, podías coger hasta una micro ondulación en el agua. Me voy a un pico que tenía muy buena pinta y el único con poca gente para descubrir que es porque hay un campeonato, así que me abro dirección a la marabunta. Viendo lo petado que está (mucho SUP, mucho principiante y el resto con tablones) me pregunto si cogeré alguna ola. Luego veo entrar la primera seriecilla y ahí van todos, 20 personas por ola, no sé como catalogarlo si como una saltada colectiva o simplemente mucho aloha y buen rollo. El que la pilla primero en el pico no se mosquea porque tendría que esquivar a 19 personas para coger la ola solo. No falta ni el de la canoa polinesia con dos turistas a bordo. Esto es como Sope en verano, pero al cuadrado. Me abro.


Veo que a lo lejos hay otro pico con algo de gente, pero parece que menos. Remo cinco minutos y veo que así es. Gente, pero no lo de Waikiki. Tras esperar un rato cojo la primera ola con el tablonazo. ¿Qué es esto? Pesa tanto y es tan grande la tabla que no puedo ni girarla diez grados, voy recto como una flecha y directo para un japonés aprendiz que no parece darse cuenta del peligro hasta que ve que un obus se le echa encima. Madre, que peligro tiene esto. Decido coger una olita de cuarto de metro justo encima del reef y sin nadie enfrente y mis sospechas se cumplen, mover este mega-tablón es imposible y soy un peligro con patas. Así que nado hasta el puesto de alquiler y pido algo más pequeño. Me dan un 10 pies.

Este lo puedo llevar debajo del brazo sin arrastrarlo penosamente por la arena, que guay. Nado al pico lejano de nuevo y al volver compruebo que se ha petado. Mucho SUP otra vez, aunque hay que decir que muy respetuosos todos. Pillo un puñadito de olas en la hora y poco que estoy allí. Casi ninguna solo, aquí parece que mola el “menasatrua” marino. Casi al final del baño me pillo un rebote de aupa. Después de surfear una ola, comienzo a remontar y de repente veo a un principiante con una tabla corta (de las muy pocas que ví) que se tira a una ola casi comiéndose al que iba ya surfeándola. El tío tumbado a lo corchero va dando alaridos de “yea, yea man”. Viene enfilado a mí y le aviso que estoy allí pero ni caso, va a lo suyo. Se me tira encima y me pasa rozando el cuero cabelludo, posiblemente la vez que más cerca he estado de comerme unas quillas. Cuando emerjo del agua le digo que por favor tenga cuidado. Me dice descojonándose que “no pasa nada, que no es un tablón es una tablita de nada” y luego choca esos cinco con su colega (que también había ido dando tumbos y casi decapita a otro que iba remontando a mi lado). Vaya retrasados, debí darme cuenta antes al ver el pelo rapado a lo Forest Gump y los tatuajes de “USA Army” con la aguilita en el brazo. Dejarles surfear a estos “Rambos” recién salidos de permiso de la base es un peligro. Me largo que ya he tenido suficiente por hoy.
Dentro de unos días vuelvo por Hawái, otra estancia corta de un día y sin tabla y con el aeropuerto al lado Waikiki parece la opción más fácil. Pero me da que voy a buscarme un plan alternativo, ya sea surfear en otro sitio o simplemente no surfear. Eso de surfear en el mismo lugar donde lo hicieron los reyes hawaianos y el gran Duke Kahanamoku pues mola hacerlo una vez, como el que va a la Meca, pero ya más veces como que no. Porque posiblemente en la Meca habrá menos gente que en un día de medio metro surfero en Waikiki ;)

Aloha, SF

martes, 14 de junio de 2011

EL LLAVERO


Hasta aquí ha llegado el viejo llavero. Casi ni se ve ya los gráficos que se esconden tras el plástico rayado de tanto rozarse con las propias llaves y demás cachibaches que llevo siempre en los bolsillos.

No es un llavero cualquiera. Aunque sea de propaganda (surfística, eso sí) me trae muy buenos recuerdos del primer (y casi último) CT de Mundaka que pude ver en directo. El año, el 2008, con unas condiciones de olas preciosas. Fue el campeonato en el que CJ Hobgood le robó la cartera en el último minuto a Joel Parkinson, que parecía lo tenía ganado y acabó dándose de golpes contra la pared del kiosco con una rabieta de órdago. A Parko, el protagonista del dibujo del poster de ese año ni se le distingue en el maltrecho llavero ya.





Pero más que por el buen campeonato, casi recién llegado de Inglaterra fue mi primer contacto con Mundaka (como sabéis un pueblo del que estoy enamorado) y además conocí durante esos días a una gente majísima con la que congenié muy rápidamente. Desde aquí mandar a Jaime y su tropa y a Mitxel un saludo enorme. Guardo un recuerdo entrañable de esos días.


También me acuerdo ahora de repente como conseguimos el llavero en la caseta de madera puesta por el ayuntamiento. Con una moza a la que le preguntaba para donde iban los dos eurillos que costaba el llavero; era por simple curiosidad, si iba para el municipio, el bolsillo del alcalde o para Billabong; aunque creo que ella se pensó que le estaba vacilando o entrando (nada más lejos de la realidad).


Ahora que ya no hay más WCTs en Mundaka no sé con que llavero acabaré. De momento llevo dos semanas solo con la arandela. Esperaré a que el destino me traiga otro llavero, aunque dudo que sea tan especial como este último.


Saludos, SF



(el sábado me voy para Micronesia, via Hawaii, os voy contando...)

jueves, 9 de junio de 2011

CONFERENCIA

Escribiendo desde una conferencia en Londres, donde otro participante está dando la decimocuarta charla científica que podría aburrir hasta al santo Job. Y encima habiendo olas en casa. Vaya rollo. Perdón por la falta de blogueo, mucho trabajo y la family me han mantenido alejado del ordenador.


Dentro de una semana otro viaje de trabajo esta vez 2 semanas fuera. Esta vez más cerca del agua, otra vez a Hawai y a Micronesia!!! Intentaré surfear algún día si me dejan. Ya os iré contando. Pero de momento debo atender a lo que está diciendo este calculín en su presentación de Powerpoint sobre la política de pesca del arenque en los fiordos escandinavos.


Hasta otra, SF.

viernes, 27 de mayo de 2011

TRACHINUS


Ese es la nomenclatura científica de la familia de los peces víbora. Lo qué no sé exactamente cuál de los miembros fue el culpable específico, pudo ser la faneca brava (Trachinus lineatus), el mismo pez víbora (Trachinus vipera), el pez escorpión (Trachinus draco) o el pez araña (Trachinus areneus). Veo googleando que “viven enterrado en fondos arenosos con los ojos fuera. Tiene espinas venenosas en la aleta dorsal. Picadura muy dolorosa y potencialmente grave”. Lo identifico rápidamente como el pequeño cabrón que me punzó el pie el otro día. Aunque pensándolo bien quizás fuese yo el bastardo por darle un pisotón sin previo aviso mientras estaba descansando tranquilamente hasta que llegué yo.

Lo cierto es que cuando lo pisé noté un pinchazo agudo en la planta del pie y sabía que no era una roca (estaba surfeando en fondo de arena), ni un erizo de mar (si no hubiese tenido 15 púas clavadas simultáneamente). Además ya había visto estos pececillos en la red de algún chavalín el verano anterior en esa playa. Continué surfeando tras el incidente pensando que se pasaría en un ratillo, pero al acabar la sesión y tener que cruzar la playa hasta el coche no podía casi apoyar el pie. Viendo que todavía no estaba abierto el puesto de socorristas, decidí dejarlo pasar y tirar para casa. Lo cierto es que lo gordo del dolor sólo me duró esa mañana, pero luego he estado con hinchazón y molestias un par de semanas.

Leyendo en otra página web me encuentro con el siguiente texto:
La picadura produce dolor muy intenso, "urente" o "punzante" e irradiado a todo el miembro, persistiendo de 2 a 24 horas, con disestesias, palidez, edema, adormecimiento. El edema es progresivo, y en media hora puede afectar a toda la extremidad; puede continuar durante 24 a 48 horas y persistir de 10 a 12 días. Las infecciones secundarias son frecuentes, así como la necrosis y la gangrena, que pueden requerir amputación, sobre todo en pacientes que acuden al Hospital pasadas la 48 horas de la lesión. En ocasiones hay síntomas más graves como dificultad respiratoria, visión borrosa, convulsiones, coma y muerte por parada cardiorrespiratoria. Todos los años se produce alguna picadura en España.

Aunque esta vez no me pasó nada, viendo esto quizá la próxima vez me pase por el servicio de urgencias por si las “mosquis”. Os digo esto por si alguna vez os ocurre y no sabéis muy bien que ha pasado y que hacer.
Bueno, ya veis, no hace falta ir a surfear a Canadá para que te persiga una orca o a Australia a que te muerda el culo un tiburón blanco. También tenemos nuestras especies marinas de “alto riesgo” autóctonas en la península, aunque parezca una mierdecilla de pez de 10 cm sin dientes!!!

Mucho surf y cuidadín en el agua, SF.

sábado, 21 de mayo de 2011

DEMOCRACIA SURFERA ¡YA!

Aunque ya se que el Supremo me lo prohibe, en este sábado de víspera de (surf)reflexión propongo la creación de una plataforma apolítica para acabar con localismos y demás lacras surferas.



Vale ya de locales chulos y agresivos que mediante la violencia quieren conseguir a costa del miedo ajeno más olas y que con sus broncas joden el baño a todo el personal. Vale ya de la explosión de escuelas multitudinarias de surf (prefiero el sistema orgánico autodidacta, o el del amigo/padre que enseña al amigo/hijo), que por cada "profe" que vive así del cuento con el cultivo intensivo brotan 200 nuevos surferos cada mes. Vale ya de politicuchos corruptos que montan un dique, un puerto deportivo o dragan una playa en cuanto les sueltan pastita fresca y que vetan la práctica del surf en algunas playas. Vale ya de las llamadas marcas de surf (y las nuevas que se suman como Nike, con su historial de menores trabajando en fábricas infrahumanas) cotizando en bolsa y que para vender camisetas y bañadores montan saraos en Río, Nueva York y demás urbes con campeonatos infumables. Vale ya con la cultura del surf competitivo que nos inculca la ASP, todos a surfear con trifin pro y mirando al de al lado como rival, cuando el surf debería ser todo menos competición, que vuelva el buen rollo y las sonrisas al agua.



Propongo acampadas multiples en todas las playas surferas, se organizarán actividades y charlas múltiples, y se dará a todo el mundo oportunidad de expresarse y opinar. Esperemos que la policía no intente desmantelar la concentración.



También se aceptan lemas para ir haciendo las pancartas (por ej. LOCALISMO ES INCIVISMO!, POCAS OLAS PARA TANTO TIBURÓN!, ASP (Asociación de Surfistas por la Pasta)! , ASP DREAM (BIG CITY) TOUR, MENOS DIQUES, MÁS REEFS!, LET SURF BE SURF! ...........)




El movimiento está en marcha!!!!!!




SF


martes, 3 de mayo de 2011

RENQUEANDO

Como me duelen los hombros! No sé si son estas mareas vivas o soy yo, pero en los últimos baños que me he dado las corrientes me han parecido más exageradas de lo normal. No he hecho más que remar mientras permanecía anclado en prácticamente en el mismo sitio. Me han coincidido baños con la marea “chupando” mientras bajaba y colocarse en el pico era una maratón de natación constante. Tres días seguidos de esto me han dejado baldado. Y es que uno no es un buen mozo de 18 años (sino del doble). Ahora más cerca de los 40 que de los 30 me imagino las remadas y las agujetas cada vez se harán más duras. Habrá que asumirlo y comprar tablas con más volumen! Por cierto, viendo el otro día a Jesús Fiochi con casi 70 tacos surfeando increíblemente me pregunto si cuidándome y si las lesiones y artritis me respetan me quedán todavía tres décadas de surfing en este body. Como me gustaría haber empezado en esto del surf de chavalín lleno de energía e incansable y no con 27 años, dos décadas perdidas.

Lo cierto es que según me cuenta mi madre sí que empecé pronto a surfear, o a flotar mejor dicho pues la playa a la que me llevaban era la más resguardada que conozco. Dice que cuando tenía 5 años compraron una especie de “tabla de surf”, y digo especie porque era un híbrido entre tabla y corcho, pues aunque más largo estaba hecho de poliespan (sin cubierta de fibra) y sin quillas, con un cóncavo exageradísimo. Tengo vagos recuerdos de ello, me dicen que no había manera de sacarme del agua, debe ser una obsesión innata en mí. Como podéis observar en la foto me caía cada dos por tres, mi habilidad natural es la misma que la de ahora, cero patatero!! Jeje. Eso sí también se conserva mi nivel de diversión, pues todavía hoy disfruto como un niño cuando me revuelvo entre las olas… y más cuando las corrientes no se ceban con este “viejete” renqueante!!!
Hasta otra, SF.

domingo, 1 de mayo de 2011

TOTALLY CORCHER

Lo que comenzo como un buen baño a media marea se convirtió a la hora en un recital de bombas orilleras cuando subió esa marea viva y de paredes surfeables pasó la cosa a terraplenes suicidas. Mientras los surfistas salían del agua los corcheros se hacían dueños del pico y sólo unos pocos kamikazes con tabla seguían en el agua. Yo me asomé a unas cuantas y alguna hasta la remé para acabar callendo del precipicio a una explosión de arena y espuma. Esto fue hace más de una semana y todavía tengo arena en los oídos!!! Tengo que aprender a juzgar cuando se acaba un baño cuando las condiciones se ponen totally corcher.



Hablando de olas contundentes, el otro día en una playa menos heavy pero con una marea baja que la hace algo más potente, estaba yo y tres corcheros cuando llegó un surfer bastante novato y me comentó: "Oye, ¿No están rompiendo las olas bastante de golpe?". Me gustó el término, no dijó heavy o hueca como se diría en la jerga surfística, pero creo que "de golpe" es una buena forma de describir ese fenómeno.

Bueno, espero que esta semana santa os cuadrasen algunas de esas olas ordenadas, preciosas y que rompen con fuerza, o como diría el amigo "de golpe" ;-)

Chao, SF

lunes, 18 de abril de 2011

QUÉ FRÍO!!!

Mirando los vídeos de Surfline parece que está de moda ir a surfear lugares frígidos con el Oneill Coldwater Classic en Thurso (Escocia) y el Nixon Challenge en Noruega. Se me pone la carne de gallina viendo como surfean en aguas tan heladas. Menos mal que por el norte el sol empieza a calentar algo más, los días alargarse y el agua a subir unos graditos poco a poco. Ya va quedando atrás otro invierno, aunque no lo recuerdo como especialmente frío. Creo que este año solo he entrado un par de veces con escarpines (les tengo mucha grima) y se podía aguantar. Recordad que he pasado duros inviernos en Inglaterra, con viento helador y agua congelada, así que estoy curado de espanto. Eso sí, todavía estoy entrando con el 5/4 que uno tampoco es tan macho!!! Menos mal que muchas de las mejores olas (pero no todas) se encuentran en sitios calentitos como Hawai, Marruecos, Canarias, Australia, Indonesia, Peru, etc... porque los surfaris de licra y bañador como que apetecen más. Y si lo que te gusta es la nieve y lugares remotos con panorámicas que quitan el hipo, siempre te queda la opción de coger un vuelo a Groenlandia y buscar spots inmaculados donde solo te molestaran los osos y las focas. a Buena semana de olas a todos y a disfrutar de la Semana Santa. SF.

miércoles, 13 de abril de 2011

MUCHO FLOW

Generosa semana de surfing la pasada por la vertiente Cantábrica. Bastantes baños seguidos, con la nueva Brewer casi todos. Aunque tiene algo menos volumen de lo que pensaba y sobre todo más rocker (coño debía haber caído en que está hecho para las huecas olas hawaianas!), las sensaciones iniciales son buenas y promete.

La calidad de las olas surfeadas variando entre pasable a perfección. Especial mención al baño del jueves con un tamaño moderado (metro pasado) pero los fondos de una playa cuyo nombre no quiero acordarme levantaban olas de largas paredes azules curvadas y tubulares. Un solo pico con 15 tíos, casi todos con nivel, así que tocaba esperar un poco pero hubo para todos. Especial mención a dos de los surfistas ahí presentes, uno con un fish y otro con tabla “normal”. No había visto algo así por estas tierras hace tiempo ¡Qué estilazo! Sin un movimiento fuera de sitio, sin transiciones abruptas, ni forcejeos con su tabla. Sin sacar el culo al agacharse en el tubo o taconear frenéticamente para ganar velocidad. Solo un equilibrio dinámico entre la tabla, el cuerpo y la ola, mucho flow. Ese estilazo no se consigue de la noche a la mañana, es más muchísimos que han dedicado su vida entera al surfing no alcanzan esa meta.

Del mismo modo que no es especialmente agradable a la vista ver a un tipo descojonar una ola con un estilo pésimo y que la mayoría de nosotros (yo el primero) surfeamos con muchas ganas pero poco flow, observar a ese selecto grupo capaz de meterse dentro de un tubo orillero que te puede decapitar con la naturalidad del que se da un paseíto por el parque es un deleite. Recuerdo que leí la anécdota que contaba la mujer de un millonario británico (no recuerdo su nombre) por aquel entonces surfer novato (que acabó esponsorizando el WCT años después) de como en Hossegor mientras iban dando un paseo por la playa su marido acabo metiéndose al mar con el agua hasta la cintura (pantalón calado incluido para ver más de cerca a alguien con un surf de una belleza casi hipnótica. Ese surfista resultó ser un joven llamado Tom Curren.






Un efecto similar sufrí yo el jueves, mientras me quedaba en el escape de la ola sin remontar contemplando abobado como se aprovecha la fuerza de una buena ola con gracia y esmero. Y es que para mí contemplar en directo (sobre todo desde el agua, que es como se observa mejor) a un surfista dibujar líneas preciosas y equilibradas sobre un lienzo de ola es uno de los espectáculos más bellos que existen.

Pena que mis líneas sean más bien garabatos y mi pose la de un abuelito a punto de caer en cualquier momento!!! Habrá que seguir trabajando en ello, eso sí, sin obsesionarse y siempre con el objetivo del surf bien claro, pasar un buen rato en el agua.

Chao gente, SF.

domingo, 3 de abril de 2011

DE PARAFINAS Y GRIPS

Hace tiempo me comentaba alguien que hiciese una entrada sobre marcas de parafinas, creo recordar que decía que Sexwax no era muy buena. Debo decir que no soy un experto en parafina y solía pensar que Sexwax estaba bien, pero de algún tiempo hasta ahora cada vez me va convenciendo menos esta marca. Sí, vale, huele de perlas ese coco tropical pero noto que le falta un poco de agarre. Sin embargo Sticky Bumps, o incluso la parafina de la marca surfer de turno (ej. Billabong) me ha funcionado mejor. Quizá sea que no la aplique bien, con esas capas base que venden y nunca he probado (pues me han comentado en alguna tienda que son un timo). O no sé si Sexwax ha sido vendido a alguna maxi-corporación que ha dejado de lado la calidad inicial y se ha dedicado más a sacar rendimientos cuatrimestrales positivos en bolsa. Quizá sea que pongo la parafina incorrecta para la temperatura del agua, aunque procuro intentar fijarme.
No hay nada peor que intentar dar parafina de verano en pleno invierno pues no esparce nada, está dura como una piedra. Y al revés la de invierno en verano se derrite como mantequilla. ¿Qué marcas de parafina os han ido bien a vosotr@s? También quedan las ecológicas, alguna vez las he probado aunque a más de 4 euros la barrita (al menos las que he comprado yo) están al doble de las normales. Aunque si se puede permitirlo uno (una pastilla suele durar bastante, no es que sea un gasto extra a diario) debería ser una opción a considerar pensándolo mejor. Aunque más ecológico quizá sería utilizar los pads o grips de tracción tanto trasera (que se usan en la mayoría de las tablas cortas) y delantera (más raros de ver pero que en los 80 causaban furor). Así no tienes que cagarte en todo si estás un día para meterte el primero al agua y por enésima vez te has olvidado comprar más parafina y llevas 6 baños sin echársela. Cuando solo te quedaba una uñita de parafina que has esparcido raquíticamente, te acuerdas de ello al caerte en la mejor ola del día porque se te ha ido el pie de delante hasta la punta misma y te has comido la ola con patatas. Me ha pasado más de una vez. Con respecto al tailpad de tracción en la cola alguna vez he oído a pros como Taj Burrow y Dayne Reynolds que no sabrían surfear sin el grip ese. Yo particularmente solo los utilizo en mis dos tablas “estándar” tipo pro. En el resto de tablas, bastante retro y con volumen no se lo pongo, pues no los veo necesarios. Con mi poca técnica y falta de giros radicales para mí el tailpad es más un accesorio que algo necesario. Sí que veo que para gente que ande mejor y empuje la tabla con giros más potentes sí es una herramienta útil, aunque también recalcaré que he visto videos de Occy o Kelly haciendo surf muy radical sin el pad trasero.




Con la nueva Dick Brewer que he mencionaba en la entrada de Hawai tenía dudas si ponerle el tailpad o no. Tiene forma de tabla moderna, pero a la vez es un 6’5 con volumen y no sabía si funcionaría como un trifin moderno o una tabla más retro, me da que un poco como un híbrido. En el primer baño no le puse el grip e iba “a pelo” con parafa. Pero he decidido ponerle un
o aunque sea para usarlo de referencia de donde poner los pies bien. Lo probé el sábado e iba bien aunque lo pegué el viernes noche a toda prisa y no se sí está un pelín torcido y una esquina algo despegada. Que desastre madre mía! a Bueno pues eso elegid sabiamente la parafina y el grip, que ya podéis tener la tabla más acojoalucinante pero como no agarre bien os vais a escoñar seguro. Chao. SF a P.D. Por cierto, cada cuanto cambiais la parafina a la tabla (cada mes, trimestre, año o decada)????

sábado, 26 de marzo de 2011

AEROBESTIAS

Eso es lo que parecen algunos de los porteadores de Hawaiian Airlines/Air France. No se quién tuvo la culpa pero lo cierto es que la preciosa y reluciente Dick Brewer que salió de Honolulu ya no lo era tanto cuando llegó a casa, gracias a dos toques importantes que habían abollado el rail izquierdo y joribiado la parte del tail. Como consiguieron tan lograda chapuza con la cantidad de rollo de burbuja, camisetas y toallas y funda de tabla que iba embalado, pues no lo sé. Harto díficil. Hasta la funda nueva tenía rajas. Malditos analfabestias.




Para colmo con Hawaiian Airlines tuve que pagar un extra de $100 para facturar la tabla y ahora se desentienden del tema pues como el trayecto con ellos no fue el último del viaje (con ellos volé de Honolulu a Los Ángeles solo) no se responsabilizan de nada. Vaya jeta. Aunque los de Air France tampoco se quedan cortos, la semana pasada les llamé y les mandé por fax los documentos (billetes, fotos, queja formal,...) y todavía estoy esperando. Ya os contaré si me dan largas o no.



Mientras tanto ayer fuí a recoger la Dick Brewer de Pukas, donde la dejé el lunes para reparar. Lo cierto es que han hecho un muy buen trabajo, casi no se nota y por 20 euritos. Chapó! La verdad es que las tablas en Hawai están bastante baratas, casi mejor ir solo con la funda y coger una allá. La mía costó al cambio unos 480 euros (y eso que era de las más caras con bastante diferencia por unos $100-200 del resto). Ya tengo ganas de probarla, esta semana parece que se acaba el plato, me voy a darle parafina!!!.


Bueno gente, hasta otra. SF

miércoles, 23 de marzo de 2011

HAWAII: EL NORTE

"Hawaii es la Meca. Es el lugar al que hay que peregrinar para apreciar de verdad lo que somos: tristes y frágiles mortales de paso por el mundo. Las olas de Hawaii - concretamente las de la North Shore de la isla de Oahu - alimentan nuestros sueños más salvajes, pero son sueños difícilmente realizables. Más bien allí se aprende que aquello a lo que nos dedicamos con pasión desde hace años, no es realmente surfing, sino algo diferente, en un escalafón inferior". Así reza la edición especial de Surfer Rule sobre Surfaris. Con ese panorama, me cogí sólo tres días en el North Shore, pensando que siendo un simple espectador en unas olas a todas luces superiores a mi nivel me sería suficiente.

Esta vez en lugar de ir Waikiki, tiré directamente para arriba hacia el North Shore. Esto era la mañana de la alerta del tsunami. En principio el maremoto debía arribar en Oahu a las tres de la mañana y yo llegaba de Samoa a las 6 am, así que no sabía si iba a aterrizar sobre una pista o una piscina (el aeropuerto está al lado del mar). Todo parecía normal al tomar tierra. Conduciendo por la carretera del interior se veían en los arcenes coches hasta arriba de bártulos y la gente en el arcén desayunando esperando a que se suspendiera la alerta de tsunami. El North Shore había estado cerrado toda la noche y justo la policía estaba abriendo el paso cuando llegué yo. A simple vista parecía que el tsunami no había creado una catástrofe, una ola de tres pies había impactado en la isla y el único daño reseñable fue en el puerto de Haleiwa. Sin embargo el mar parecía bastante revuelto, con mucha corriente y movimiento. La primera impresión conduciendo por el norte es que no es el “Benidorm” comercializado con hoteles de 20 plantas de Honolulu, sino todo lo contrario. Mucho campo verde, palmeras y casas familiares. "Keep the country country" como dicen las pegatas de los coches por aquí. Esto me gusta más pensé.



Buscando la casa donde iba a quedarme, paré en la gasolinera de Sunset a preguntar al primero que se parase si me sabría ayudar. Veo una ranchera aparcar y me acerco, el conductor no era otro que el mítico surfer de los 70 Buttons Kaluihoalani (el hawaiano cuadrado con un afro considerable, descrito por algunos como el surfista con mayor habilidad innata junto a Kelly). Su mujer me dice que estoy justo al lado, es la casa verde que se ve justo al principio de la colina.
Llego y ahí está una casaza con un jardín de palmeras impresionante (barbacoa, patio y hamaca inclusive), baldas llenas de tablas y alguien hablando en el jardín por teléfono con acento del norte (no del hawaiano , sino del de España). Resulta que al primero que conozco se llama Ignacio y es de San Sebastián. Lleva ahí dos semanas y luego se va para Nueva Zelanda. Me enseña la casa por dentro, realmente preciosa, llena de fotos y cuadros de surf por todas partes, una cocina grande y la habitación de literas compartida con Ignacio y otro venezolano (había escogido la opción barata de $30 la noche, muy económico para el North Shore). Resulta que de los que estamos casi todos hablan español, menos dos canadienses. La señora que regenta la casa, María, es peruana (y novia del organizador del Triple Crown Bernie Baker). El ex-marido de María, también es peruano, Carlos alías “mono”, que vive en la casa de al lado y se dedica a reparar tablas (trabajo no le falta). La hija Valeria surfea en el QS femenino y tiene 14 años. Kalani, un mocosillo de 10 años, también “corre” olas de lo lindo. Familia surfera mire por donde se mire.




La casa queda a 3 minutos andando de Rocky Lefts, con Pipe 5 minutos andando a la izquierda y Sunset otros 5 pero para la derecha. Ignacio se va a dar su baño diario cuando llego y le acompaño a la playa. El mar está todavía algo tocado por el tsunami pero las olas rompen potentes y con forma. Las olas explotan contra el reef. Lo miro y remiro pero no me decido a entrar demasiado grande para mí, me acojono un poco. Ignacio es un surfer experimentado y con nivel, yo no, más vale ser cauto. La papelera de la playa está llena de tablas partidas, en los próximos días veré tablas partidas cada media hora.




Además hay 15 máquinas en el agua entubándose y haciendo aéreos, pensé que ahí yo pintaba poco.




Decido tirar para Haleiwa que dicen que es más “light”. El pueblo está lleno de tiendas de surf y me doy un voltio. Intento pillar una tabla en Surf and Sea pero ese día no las alquilan por lo del tsunami. Me acerco a otra tienda y ahí sí, así que voy a Haleiwa beach y veo unas preciosas líneas de metro pasado (está más resguardado que Rocky Lefts), potentes también pero algo más factibles. Pillo pocas olas pero son buenas, hay gente en el agua y estoy algo intimidado porque no estoy acostumbrado a surfear sobre fondo de roca y no conozco la rompiente. Primer baño de contacto, por lo menos no me he ido de vacío pienso. Devuelvo la tabla y me fijo en unas tablas de Dick Brewer que son verdaderas obras de arte, y me enamoro de una. No la compro porque no había ido a Hawai con idea de traer tablas y esta además es carita. Tristan, un hawaiano que lleva la tienda me explica que Dick además de ser el shaper con más renombre de Hawai (ya hacía tablas para Gerry Lopez cuando todavía no le crecía ni el bigote al mítico Mr. Pipe) tiene ya 75 años y hace tablas contadas, mucha gente las compra como inversión para posibles coleccionistas y cotizan al alza.



Al día siguiente bajo con la bici por el paseo a ver las olas, escandalosamente buenas. Cojo prestada una tabla del mono Carlos, una Erick Arakawa con canales en el bottom que Ignacio le echa 20 años mínimo (su hermano tenía una parecida con 15 años), un 6’4’’ con un grosor considerable (pero eso a mi me va bien, pues uso tablas bastante retro). Me meto en el pico contiguo a Rocky Lefts (el cual esta petadísimo de aspirantes a pros, es sábado y se nota). Pero justo al lado andamos un puñado y las olas son más que buenas.



Rebasar la corriente está fácil porque hay huecos donde no hay roca, solo arena y ahí no rompen las olas. Lo primero que noto es la fuerza y forma de las olas, hay metro pasado pero parece dos y medio, pues las olas son gruesas con mucha agua y parece que se multiplica su tamaño al tocar el reef. Todavía sigo con un poco canguelo. Me dan yuyu las rocas. La primera ola que cojo levanta como un muelle y me lanza volando como una catapulta. La experiencia me sirve para ver que el fondo no está tan cerca y que estás olas van en serio. Ponte las pilas chaval. Lo intento otra vez, una izquierda de serie, en el take off tomo aire y caigo con los pies en la tabla, pero estoy tan rígido por el miedo que no amortiguo con las piernas y caigo como un madero. Otro revolcón. Ya puedo surfear yo esto, me pregunto. La siguiente voy a por una mediana y la cojo bien. Con más confianza acabé cogiendo cuatro o cinco olas buenas, con una forma curva que solo había visto en Mundaka antes. Una vez en la arena veo a otro tío salir con la tabla rota (ya van unos cuantos) y se sienta cerca de mío a hablar con su colega. Está que trina en un día, en dos baños seguidos ha roto dos tablas (y no tenía pegatas de sponsors). Estas olas pueden salir muy caras si tienes un mal día).

A la tarde me doy un paseo por Pipe (para verlo solo, jeje). Está pequeñito, un metrillo, pero se ve la potencia y está llena de chavalines hawaianos cogiendo tubillos. Luego voy para el otro lado, a Sunset ¡Qué espectáculo de ola! Una masa de agua descomunal que forma una derecha con un pico contundente que después abre a un paredón que se tiende como un lienzo para dibujar líneas preciosas. Es una ola que no me parecía tan llamativa cuando la veía por internet en el campeonato del triple crown pero que en directo te deja con la boca abierta. En el pico mucho veterano con tablas grandes y muchos “cohjhounes” como dicen los yankis.



Después me cogí el coche y me fui a ver Waimea, una bahía preciosa con su iglesia de trasfondo y pequeñas perfectas olas apareciendo junto a las rocas, como queriendo mostrar lo que puede hacer cuando se pone enorme.



Ya atardeciendo volví a Haleiwa, esa Dick Brewer me estaba llamando. Después una buena charla con el tendero Tristan (incluido un amplio apartado sobre las bondades del Rioja), me lanzo a la piscina, solo se vive una vez y esa tabla llevaba mi nombre escrito. Le caigo bien al Tristan y me invita a una fiesta que había organizado en su casa cerca de Sunset. Vuelvo al hostal Kalani donde se cuece una barbacoa en el jardín. Se comentan las jugadas del día (Ignacio se ha hecho tres tubos en una ola!) y otras mil cosas mientras sorbemos Coronas con limón.




Tras la barbacoa, Ignacio y yo nos acercamos a la fiesta. Hawaianos, americanos y para nuestra sorpresa mucho peruano y algunas argentinas. Hablamos con dos peruanos jóvenes (18 años quizá), nos hablan de las mejores olas de su país (Lobitos, Chicama, Cabo blanco,… se me hace la boca agua). Los dos parecen niños de papá (el padre de uno tiene hoteles), a quienes sus progenitores les han patrocinado cuatro meses en el North Shore (como viven algunos!).

Al día siguiente, ya mi último, volvemos a Rocky lefts y otra vez me escoro, el mar se mantiene o incluso ha subido algo. Ya con algo más de confianza cojo un buen número de olas, huecas y celestes. Las rocas parecen querer asomar en algunas de ellas cuando succiona la ola y la pared pasa de vertical a formar un semicírculo de agua y el labio a contornearse por encima. Magnifica sesión. Luego me acerco al mercadillo hippy de los domingos en Haleiwa, comida orgánica a tutiplén y mucho puestillo de collares y pinturas. Por la tarde voy a ver Velzyland y Backyards. Im-prezionante, con mucha gente en el agua, pero es lógico pues es festivo y encima con las series cilíndricas de dos metros formando tubos simétricos a ambos lados del pico, ya me dirás. Y yo sin cámara y sin tabla!!! Me tocaba irme ya. ¿Por qué no cogí un par de días más?!*?

La próxima vez lo tengo claro, dos semanas mínimo. Todas las olas que me quedé sin probar en esas 7 millas milagrosas. La verdad es que no tenía el North Shore en mi lista de surfaris preferidos pues pensaba que iban a ser olas totalmente inasequibles para mí (bastantes lo eran, pero otras muchas no) y me esperaba locales agresivos y playas super comercializadas y no lo vi. Si tenéis la oportunidad realmente os recomiendo esta peregrinación casi obligatoria a la cuna y meca del surf y del alohaaaaaaa!!!!

Hasta otra, SF.

sábado, 12 de marzo de 2011

SAMOA AMERICANA

Tras Waikiki, y después de 5 horas de vuelo llegué a Samoa Americana (que no debe confundirse con Samoa, a secas). Una isla que se recorre en 45 minutos de coche de lado a lado pero no por pequeña deja de ser digna de visitar.



Es la primera vez que he ido a una isla polinesia y la verdad que me he quedado muy gratamente impresionado. Una belleza natural como pocas, con sus aguas cristalinas, densas selvas, y arrecifes de coral llenos de vida y playas de palmeras sin un alma a la vista. Buceando con tortugas, contemplando murcielagos fruteros comer, flores de colores inimaginables y hojas del tamaño de una mesa de comedor. La gente realmente agradable los samoanos, donde el concepto es que todo el mundo es como familia y te acojen como tal. En cuanto a las olas....




Haberlas haylas pero lo que no hay es ni una tienda de surf. Cuando llegué a la isla lo comprendí, hay cuatro tiendas y son de cosas bastante más básicas. Sín tabla en el horizonte, me dedique de lleno al snorkling con la mascarilla y aletas. Masoquísticamente un par de días mientras recorría la isla de punta a punta en la carretera que bordea la costa me dedicaba a buscar nuevas olas también. Olas heavies todas , muy cerca del reef, muchas se cortaban y explotaban sobre el arrecife que casi sobresalía. Algunas olas muy buenas, formando tubo y con sifón al final.



El último día conocía a tres americanos, uno capitán de un barco y otros dos biólogos que eran surferos. El capitán en los 50 o así me contaba historias de Miki Dora cuando estuvo en Francia en el 74 y los biólogos me contaban que había algunas olas muy buenas y que las solían surfear solos. Uno de ellos tenía una hija en el sur de Francia y quería ir a Mundaka algún día. Me ofrecieron tablas pero ya me tenía que largar ese día ... vaya putadinsky. La próxima será. Para finalizar, ya en el aeropuerto nos llegan las primeras imágenes del tsunami en Japón, muy impactantes. Samoa ya sufrió un tsunami fuerte en el 2009, donde graciás a Dios no hubo muertos (hubo media hora de aviso para evacuar) pero pueblos enteros quedaron devastados. La hora programada de impacto en Hawaii era las 3 am en teoría y yo llegaría a las 6 am, sorprendentemente el vuelo no se canceló y para alla fuimos sin saber que esperar muy bien.




Próxima parada el North Shore!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Adeu, SF.

martes, 8 de marzo de 2011

WAIKIKI

Una vez finalizado el vuelo de San Francisco a Honolulu y antes del Honolulu a Pago Pago me tocaba pernoctar y esperar hasta las 3 de la tarde del día siguiente en Hawai. Después de coger el bus del aeropuerto llegué al hotel a media noche con hambre tras el raquitico medio sandwich y zumo del avión. El hotel estaba a una calle de Waikiki beach así que mientras buscaba un bocado paseaba cerca de la mítica playa. Para mí sorpresa los jardines colindantes y casetas estaban repletas de vagabundos en bañador con su carromato de la compra repleta de bolsas y ropa vieja. Al otro lado de la calle tiendas impresionantes no solo de Quicksilver, Billabong y otras surfimarcas, también de Ferrari, bolsos Luis Vuitton y hoteles de Hilton y otros cinco estrellas. Es lo que siempre me ha sorprendido de USA (viví en Virginia un año), el contraste entre ricos y pobres allá es incluso más inhumano.



Al final del paseo me topé con la mítica figura de Duke Kahanamoku, el embajador del aloha y exportador del surf fuera de Hawai. Me imagino que si no fuese por él muchos andaríamos pensando que coño voy a hacer este fin de semana y no habríamos consultado en la vida una tabla de mareas ni un parte de oleaje.


A la mañana siguiente me levanté pronto y alquilé un tablón a los autóctonos Beach boys de Hawai, como lo fue en su tiempo Duke. Una tradición que no se ha perdido en un siglo. Aunque el baño fue de moderada calidad (había un cuarto de metro pocho) al menos podré decir que he surfeado en Hawai. Y si no especifico donde, igual alguno creerá que he estado en Pipeline con 3 metracos, jeje, nada más lejos de la realidad.

Después de unas olitas, tiempo para comprar un par de camisetas y unos dibujos de surf preciosos de la artista Heather Brown, vuelta al aeropuerto.

Mi primera visita rápida a Hawai, el viernes vuelvo para pasar un ratillo más.

Aloha,

SF

jueves, 3 de marzo de 2011

PAGO (Y RE-)PAGO

Pago Pago, la capital de Samoa Americana, hacia ahí es hacia donde me dirijo. Una isla tropical perdida en medio del Pacífico, junto con algunas islas primas incluidas Fiji y atolones varios. Voy por razones de trabajo, pero con posibilidades de tiempo de ocio. Por esa razón había pensado llevarme la tabla de surf. Sobre todo después de ver en internet que en Samoa no existe ninguna tienda de surf (así que alquilar una tabla no es una opción) y el número de surfistas locales en la isla se cuentan con los dedos de la mano (un plus si llevas tu tabla, sin gentío, pero no si quieres pedirle a alguien que te preste la tabla para un baño).





Después de investigar y ver que con Air France no tendría que pagar por llevar tablas a menos que me pasase del peso que le corresponde a cada viajero (algo razonable), tendría asignados 25 kg de equipaje y con la tabla no me iba a pasar. Guay, primer tramo Bilbao-París-San Francisco salvado. El chasco llega cuando me voy a la web de Hawaian Airlines y veo que las tablas salen $100 el tramo San Francisco-Honolulu y otros $100 Honolulu-Pago Pago. ¿Porqué me tienen que cobrar más si no me paso del peso digo yo? Además, esa cifra de $100 me parece completamente arbitraria, ¿Porque no por peso/tamaño de la tabla o porque no $65 o $47 o un número no tan cuadrado como 100? ¿Cuál es el coste real de llevar una tabla de 10kg en vez de una maleta de 25kg? Es lo que se le ocurrió al listillo que pensó en cobrar un extra a todos los surfistas pichones digo yo.


Y el caso es que este plus no cubre la ida y vuelta del viaje. Así pues, de Hawai a Samoa (y de Hawai a San Francisco) pago $100 a la ida y pago otros $100 a la vuelta. Me imagino de ahí el nombre de la capital samoana, Pago Pago (al menos los surfistas). De momento, aquí estoy esperando en San Francisco para enlazar con el vuelo a Honolulu, con un poco de jetlag y completamente “destablado”. Aún albergo vagas esperanzas de que algún local samoano caritativo me done su tabla para una o dos sesiones, o quizá tenga que dar las gracias a Hawaian airlines por salvarme de romperme la crisma contra el muy poco profundo coral de esos afilados reefs o algún local con mala uva!

Bueno amiguetes, ya os iré contando.... SF :-)

miércoles, 23 de febrero de 2011

BAÑUS HORRIBILIS

Demasiada suerte estaba teniendo últimamente. Ayer por la mañana tempranito me la jugué, sabiendo que habría viento pero el lugar estaba resguardado y la mar suele filtrarse bastante. Aposté al rojo y salio negro. Tras conducir de madrugada en un continuo diluviar, aterrizé en la bahía. Un viento crosshore con rafagas de viento desorbitadas me hicieron dudar del baño pero estaba todavía oscuro para juzgar bien. El no ver a nadie en el agua y sombras a lo lejos de olas medio pasables entre la densa lluvia me animaron a calzarme el traje. Para cuando volví a la playa y ya con algo más de luminosidad, mientras intentaba agarrar la vela al viento que tenía por tabla me di cuenta de mi craso error y pensé lo bien que estaría en esos momentos en la cama. Pero bueno, ya puestos, al agua patos. Confundirse en verano bueno, pase, pero en medio de febrero con un agua gélida y un factor viento del Himalaya que te roba cualquier ápice de calor que le quede a cualquiera, tiene inri la cosa. Remé, y remé y volví a remar, que corriente madre mía, y encima el viento me arrastraba a la deriva cual tronco flotante. Lo que se dice surf poco, pero ejercicio... menos mal que durante 20 minutos el viento viró offshore y con el salpicado de spray viniéndote a 80 km/h entre los ojos pude coger dos olas de serie decentes.


Una vez regreso el viento cruzado, salí del baño solitario y me duché con la incesante lluvia mientras me ponía la ropa. Así que ya véis en este tremendo mes de febrero no todo han sido sesiones épicas (aunque la gran mayoría han estado muy, pero que muy bien), sin embargo este día en particular no quedará grabado para siempre en mi memoria (o quizá sí, que siempre queda algún megabite en el disco duro de sesiones para las más esperpénticas y esta encuadra bastante bien en ese casillero). Espero que no os cuadre una de estas en mucho tiempo!!! Hasta otra, SF.

miércoles, 16 de febrero de 2011

SUBLIMEEEE

Es la única palabra que pueden describir la perfección de olas experimentadas esta tarde de miércoles. Series peinados por el viento terral de dos metros que ocupaban todo el horizonte. Esas olas que se cogen a lo lejos en el pico y te dejan a doscientos metros y con el agua por los tobillos. Formas curvadas y potentes, que abrían gracias a la marea de alto coeficiente.




Pena que este sueño solo durase hora y media. Bueno, para algún otro habrá sido toda la tarde pero yo me tenía que largar a toda pastilla para ir a recoger a mi hija mayor de clase de baile. Uf, lo que hubiese dado por quedarme allá entre esas magestuosas olas otra horita y media. Otro año será u otra decada, pues en diez años que llevo en esto del surf puedo contar con pocos dedos de una mano las veces que he visto esa calidad de ola desde el agua y encima coger un buen puñado de ellas.

Espero que en este mes de febrero que llevamos de mar sin descanso también os haya cuadrado algún baño interesante. Ya me contaréis. Chao amiguetes.

P.D. La ola de la foto no es la que he surfeado (ni de coña vamos!), si no la habéis reconocido ya es Pipeline. Por cierto, si las cosas salen bien puede que dentro de un par de semanitas la esté viendo en directo, eso sí, desde la barrera con los pies bien plantados en la arena de la playa!!!!

lunes, 14 de febrero de 2011

FELIZ SAN VALENTIN


Semana de mar agitado con olas enormes como regalo generoso del mar del que sigo enamorado como el primer día o peor! Otro San Valentín oceánico y ya van unos cuantos ... ¿Será este el amor de mi vida? ¿Hasta que me haga viejete y me deje por un otro rubiales cachas y más vigor? Mientras tanto disfrutaré hasta que llegue ese día.

domingo, 6 de febrero de 2011

SURFARIANDO

Buscando material sobre mi ola fetiche me encuentro con este vídeo patrociando por Corona, con unas imágenes desde el agua que no tienen desperdicio.





El clip es parte de una serie que muestra las olas de más renombre a nivel mundial y nos da una idea general del lugar y otros brico-consejos para prepararse un surfari. Si estáis planificando el próximo surfari y estáis algo indecisos quizá os ayude a escoger. Sino tenéis ningún surfari de largo recorrido a la vista simplemente es un placer aprender algo más de esos lugares remotos y desde luego una incitación a soñar despierto viendo esas preciosas rompientes. Los surfaris incluyen Jeffreys Bay, Tavarua, Islas Salomon, Lakey Peak, Tahiti, Waimea,Shipstern Bluff, Trestles,Francia, Margaret River, Pipeline, Lennox Head.... Como soy un negado de la informática os dejo el enlace de Mundaka en YouTube y a la derecha se encuentran los links al resto de surfaris, disfrutad!

http://www.youtube.com/watch?v=vulEhYyg770

Saludos SF.

miércoles, 2 de febrero de 2011

OLALÁ

Lo cierto es que no sé francés, pero creo entender lo que estos francoparlantes están pensado y eso que la calidad de las imágenes deja que desear, pero ver ese espectáculo tropical en directo tiene que ser...olalá, oh mon die!!!!!!!!!!!!!!!